Hace muchos años discutiendo con un amigo sobre la dignidad y la indignidad del trabajo en el campo le dije que era curioso cómo en aquellos finales años ochenta se maximizaba lo negativo del mundo rural en general y del trabajo agrícola en particular y se minimizaban las cuestiones más urbanas, industriales y de la construcción. Le decía que se hablaba muy poco en los llamados medios de comunicación social del altísimo porcentaje de accidentes mortales en el sector de la construcción y en los desplazamientos "in itinere" y sin embargo se daba la sensación contraria del trabajo en el campo. Creo que mi interlocutor se quedó perplejo y se lo pensó, aunque la discusión discurriera por otros derroteros.
Al pasar los años el tema de la accidentalidad laboral cobró un protagonismo inusitado. Todos los días, o casi, se hablaba de los muertos en los andamios y cosas por el estilo. Aquello no podía seguir y se dio el corte informativo. Debo reconocer que también se mejoraron considerablemente las medidas de seguridad pero la siniestralidad sigue y la información no.
Después de aquellos años me fuí a trabajar y vivir a un pequeño pueblo, Anchuras, que en aquellos momentos tenía un grave problema, la amenaza de instalación de un campo de tiro para el Ejército del Aire en su término municipal, a escasos centenares de metros del casco urbano, por cierto. El gobierno del PSOE nacional, regional y provincial prohibía que la información fluyera...y estoy hablando de Anchuras, Ciudad Real, España...años 90 del siglo XX.
En Villarrubia de los Ojos, también en Ciudad Real y en el siglo XX, se grababan los plenos municipales por una pequeña cadena de televisión local hasta que las broncas y mala imagen del alcalde, también del PSOE, Fernando García Santos, debieron aconsejarle que aquello debía acabar por lo que amenazó al cámara, que se grabó una intervención denunciando los hechos.
A finales de los años noventa, en Ciudad Real, contacté telefónicamente con la responsable de la edición de un periódico, La Tribuna de Ciudad Real, para decirle que lo que habían publicado era falso y, en realidad, justo lo contrario de lo que había ocurrido. Se trataba de unas declaraciones de un alto funcionario del Ministerio de Medio Ambiente sobre el entonces incipiente proyecto de Aeropuerto de Ciudad Real. Como las noticias no eran las deseadas se publicó lo contrario. La redactora jefe me dijo, sin tapujos, que se trataba de un periódico privado y hacían lo que ellos querían, que esa era su línea editorial. Como le dije que no se trataba de líneas editoriales sino de decir la verdad me reiteró que hacían lo que querían.
En Piedrabuena tuve noticia de la petición del alcalde, José Luis Cabezas Delgado a la persona que grababa unas jornadas de estudio sobre el municipio para que le pasara los vídeos a él antes de emitirlos, para que los viera. Lo que había ocurrido es que en una de las jornadas varias personas preguntaron al ponente sobre un tema candente relacionado con la posible instalación de aerogeneradores.
Un caso muy interesante lo protagonizó el entonces alcalde de Daimiel José Manuel Díaz-Salazar Martín de Almagro, del PSOE. Ante las denuncias de la correspondiente institución por unos vertidos de aguas contaminadas al Parque Nacional de Las Tablas el alcalde impidió que se hiciera pública esa penosa e impactante acción que se ha ido produciendo a lo largo del tiempo y de la que la mayoría de las veces no nos hemos enterado.
Uno de los casos más flagrantes tuvo lugar hace unos años cuando un periodista fue despedido por informar. Después, no contentos con eso el dueño del periódico y sus socios, que habían sido criticados por el trabajador en el ejercicio de su libertad y su derecho, le denunciaron y exigieron el pago de cuantiosas indemnizaciones.
Recuerdo otro curioso método de censura y destrucción de la libertad de expresión consistente en invitar a comer a un informador de determinado medio. Durante la comida se habla de todo un poco, de deporte, de toros, de la tele...nada que ver con el tema que provoca esa curiosa "celebración" pero el mensaje está lanzado. Se parte de la idea de que "a buen entendedor..."
Este método tan sutil tuvo lugar en una ocasión, tras ser publicadas varias noticias muy contrarias a los intereses de una multinacional por un grupo ecologista. Quizás sea más frecuente de lo que pienso.
Una vez me contaron que habían ido a visitar a un empresario muy importante y poderoso de Ciudad Real y al entrar en su despacho éste les dijo que esperasen unos minutos en la puerta, que estaba entreabierta. Parece ser que estaba hablando por teléfono con un periodista que trabajaba para él, en "su" periódico. Tras indicarle que no le gustaba la redacción exacta de una noticia se la empezó a dictar palabra por palabra...Se trata de la misma persona que tras serle cerrada una emisora de radio emitió su información en papel...
Pero algo parecido ocurrió cuando un sindicalista fue obligado a dimitir por ...defender a los trabajadores. Sencillamente había osado criticar a una empresa "amiga", "muy amiga" de ese gran sindicato por la muerte de unos trabajadores. Los millonarios convenios -curioso que no se llame contrato en determinados casos a lo que sí lo es-hacían inviable que se pudiera informar públicamente de lo ocurrido.
Temas como el del Aeropuerto de Ciudad Real, el Parque Temático El Reino de Don Quijote, los vertidos de aguas residuales, la caza ilegal, la usurpación de terrenos públicos o las construcciones ilegales han sido objeto de censura y probablemente lo sigan siendo.
Así las cosas, cuando oigo hablar de libertad de expresión algo en mí se remuevey la palabra "democracia" se me hace rancia y hasta tóxica dependiendo de quién venga.
No he contado algunas situaciones en las que se me ha dicho medio en broma, osea totalmente en serio, que he estado a punto de cargarme la financiación de tal o cual evento. Por ejemplo un congreso o la publicación de un libro, pero son cosa de poco comparado con las situaciones de vida o muerte de otras miles o millones de personas. Pero libertad de expresión debería ser una realidad en la que entradas como ésta en un blog no levantaran ampollas ni supusieran problema alguno. Libertad de expresión debería ser que somos totalmente libres de expresar nuestras ideas, nuestros datos, nuestras informaciones sin temer que te las recorten o censuren o tergiversen o minimicen.
Por último, es curioso que la libertad de expresión en medios pagados con fondos públicos siga siendo un concepto cada día más desfigurado. No soy de los que piensa que por el hecho de ser privado un medio puede hacer lo que quiera pero es que, en el caso de la provincia de Ciudad Real, esos medios que se llaman o llamaban privados en realidad sobreviven o viven gracias a las importantes subvenciones, ayudas, contratos y "convenios".
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