Hoy hemos visto imágenes de la intervención de los antidisturbios en el metro de Madrid. Yo no estaba allí pero por lo dicho en los "informativos" miembros del movimiento 15-M habían iniciado una campaña o acción en diferentes ciudades españolas para reivindicar el uso del transporte público de forma gratuita. Básicamente la acción consistía en no pagar el billete que, en el mencionado caso, es de un euro y medio.
No sé cuánto dinero cuesta movilizar a los antidisturbios y supongo que cortar el acceso en alguna estación pero desde luego me parece desproporcionado que se pongan a dar palos a unas personas que han llevado a cabo un acto más simbólico que otra cosa y cuyo coste económico es ridículo.
Me vienen a la cabeza recuerdos de los años setenta y ochenta del metro madrileño. Mi primer viaje costó tres pesetas y ese precio se mantuvo bastante tiempo. Unos años después coincidí con alguna manifestación en Atocha y ante mi asombro cientos o miles de personas se colaban ante la indiferencia -quizás fuera impotencia o quizás incluso comprensión- total de los trabajadores del servicio y de la policía. Los manifestantes cantaban "ito, ito, ito, metro gratuito". Las primeras veces que me pasó, yo quería pagar pero la gente te empujaba y los vendedores de billetes no se tomaban la molestia de contestar...
-un sencillo, por fav...
-venga chaval, espabila, aligera...
-ito, ito, ito, metro gratuito...
Ahora la Policía se emplea a fondo por unos cuantos billetes...de metro.
En aquellos convulsos momentos también de crisis económica, en la calle sonaban las sirenas, todo eran carreras y sobrevolaba los "escalectri" un helicóptero y se oía...
-ito, ito, ito, que se caiga el pajarito...
No sé que pasaría en España si se usara esa contundencia con otras conductas mucho más lesivas para la comunidad.
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