Me ha llegado un correo sobre las bondades, los éxitos y logros de Lula da Silva en su lucha contra la pobreza. Sin embargo la semana pasada leí un artículo de Martín Cuneo en la revista Pueblos, número 48 del cuarto trimestre de 2011. Hay una frase destacada en el texto: "El presidente más habilidoso para hacer daño a los países chicos de América Latina fue Lula, porque te metía el puñal mientras sonreía" que es del ex ministro boliviano Andrés Soliz Rada, que trabajó activamente en la nacionalización de los hidrocarburos e intentó que el gas de Bolivia se pudiera refinar en su país y no en Sao Paulo para poderlo vender como de calidad y no como pobre, cuyos beneficios hubieran supuesto unos setecientos millones de dólares. Ese gas se refina muy cerca del fotogénico pan de azúcar brasileño.
miércoles 18 de enero de 2012
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